OPINION
A quién le importa el PRD (VI)
Por PELAGIO ROSARIO*

El Partido Revolucionario Dominicano, es un instrumento del pueblo, por lo que nosotros (militantes, dirigentes y líderes) estamos en el deber no sólo de preservarlo, sino de identificar todos los medios a nuestro alcance para hacer realidad las aspiraciones del pueblo dominicano y en particular, de las bases irredentas del perredeísmo. Es por eso que considero oportuno, plantear que, antes que todas nuestras ambiciones personales, están las aspiraciones y sueños de la sociedad dominicana, por lo que, todos debemos desprendernos de los individualismos, que están caracterizando a nuestros máximos dirigentes, para darle paso a los acuerdos, a la concertación entre los líderes y/o precandidatos presidenciales, a fin de que demos una señal de unidad, de fortaleza institucional, para devolverle la fe, la confianza y la esperanza a todos los ciudadanos y con ello, garantizarles, lo que es un clamor popular, sacar a Leonel y a su instrumento de corrupción, el PLD, del Palacio Nacional.
En tal sentido. Me permito plantear una serie de consideraciones, con respecto a los diferentes procesos que tiene que asumir nuestra organización; como son:
1ro) iniciar un proceso de reingeniería orgánica del partido que lo adecue a la realidad social y política de la República Dominicana, lo cual implica, implementar una estrategia de reconexión con los diferentes sectores organizados de la sociedad civil; entiéndase: sindicatos de chóferes, de obreros y empleados (públicos y privados), comités de amas de casa, agrupaciones barriales (culturales, religiosas, etc.), Asociaciones de medianos y pequeños comerciantes y empresarios, así como, las diferentes ONGs existentes en las comunidades; con el fin de articular un frente de protesta permanente, contra los desmanes, actos de corrupción y medidas impopulares y antidemocráticas, así como, contra el descuido del gobierno de Leonel, de los principales servicios públicos de las diferentes comunidades.
2do) desarrollar un programa de reorganización del partido, que implique, la adecuación de los diferentes organismos al sistema electoral vigente, a fin de que el mismo se convierta en una maquinaria electoral, de primer orden; Es decir, que la organización del partido se realice a partir de la primera instancia electoral de la JCE, llámese, los Colegios electorales; creando, en su entorno, lo que se llama, en los Estatutos del PRD, Comités de Colegios Electorales (CCE), así como, los Comités de Recintos Electorales (CRE) y los Comités de Base Electorales (CBE).
3ro) iniciar un proceso de consensulización entre los diferentes precandidatos del partido, a fin de ponerse de acuerdo en un programa mínimo de acción organizativa y de denuncias de las tropelías que viene cometiendo el gobierno de Leonel y su instrumento de corrupción, el PLD.
Por último, me permito continuar con la reflexión de los comentarios anteriores, a fin de concluir estableciendo que, las características de las confrontaciones que se están produciendo entre las diferentes corrientes que promueven las precandidaturas presidenciales, están generando un alto grado de desconfianza, no sólo en la militancia del PRD, sino en los posibles electores; en el sentido de, sí nosotros seremos capaces de unificarnos para hacer realidad las aspiraciones de la mayoría del pueblo dominicano, consistente, en lo inmediato, en que Leonel y el PLD “salgan ¡ya! del Palacio Nacional”.
En tal sentido, a los que SI nos importa el PRD, nos preocupa la realización de una convención para escoger al candidato presidencial, por nuestra organización; en tanto y en cuanto, mientras más se acerca éste proceso, la confrontación es más aguda, por lo que, entendemos, que estamos enviando una señal inequívoca, a los electores, de que de producirse dicha convención, podríamos resultar debilitados, como partido, ya que los altos niveles de descalificación a que se están sometiendo los diferentes precandidatos, no garantizan que el perdedor apoye al ganador y en consecuencia, se podría producir una división que nos impida reconquistar el poder político del Estado y desplazar a Leonel del Palacio Nacional.
Ante ésta tétrica situación, les proponemos a los principales líderes y dirigentes de nuestra organización y en particular, a los compañeros precandidatos que, en vista de que, de una u otra manera, la gran militancia del PRD, está identificada con uno u otro precandidato presidencial, es decir, las bases del partido se sienten representada (simpatizan), por uno u otro precandidato, ¿por que no ponerse de acuerdo?, abandonando las ambiciones personales, los individualismo, el sectarismo, el protagonismo y demás hiervas aromaticas que tanto daño nos han hecho y nos hacen, demostrando que realmente nos importa el PRD, que nos importan sus bases (que tanto nos vanagloriamos en decir que representamos), que nos importan los humildes, que nos importa el pueblo dominicano; y ponerse de acuerdo para que, sin convención, escojan a uno de ustedes como candidato del partido, para las proximas elecciones del 2012, a fin de garantizar que podamos participar, monolíticamente, unidos, como un solo hombre, a los cuales sólo le anima, el hecho de que nuestra organización implemente, desde el poder, los planes y proyecto con que siempre hemos soñado, los dirigentes medios y de base del PRD, y en particular, el pueblo dominicano.
Con ésta aptitud, damos una señal inequívoca, de que estamos dispuesto a reconquistar el poder, como partido; pero más importante, que estamos dispuesto a poner por encima de los intereses personales, los del partido, los intereses del pueblo dominicano; con lo que, recobraríamos la fe, la confianza y la esperanza perdida de militantes medios y de bases de nuestra organización y en particular, de los ciudadanos. La propuesta está hecha, ahora, quisiéramos saber cual de ustedes, precandidatos, dirigentes y líderes dan el primer paso al frente, o sea, ¿Quién le pone el cascabel al gato? Hasta el proximo comentario.
*Vicepresidente y Secretario de Educación y Doctrina del PRD-Madrid.