OPINION
A quién le importa el PRD
Por PELAGIO ROSARIO

Este comentario surge por la necesidad de poner sobre el tapete una serie de reflexiones, con respecto al sendero que está tomando el Partido Revolucionario Dominicano, mi partido, en la actual coyuntura política que vive la República Dominicana y que, por demás, beneficia a nuestra organización. En el mes de febrero realizamos un comentario en este sentido, cuando analizamos los trabajos periodísticos de nuestro compañero y amigo, el periodista Juan Taveras Hernández, mejor conocido como Juan TH, decíamos qué, cito "Para resaltar la figura política de l compañero, ex presidente de la República Dominicana Ing. Hipólito Mejía, no es necesario hacerlo sobre la base de detractar la figura política de ningún otro compañero del partido, mucho menos, cuando se trata del actual presidente de nuestra organización, compañero Ing. Miguel Vargas Maldonado, ya que, el compañero ex presidente de la república, cuenta con sus propios méritos, obtenidos como dirigente y líder del PRD y por la gestión de gobierno que encabezó", termina la cita.
Por lo que, dichos pronunciamientos no sólo perjudica al compañero, Ing. Miguel Vargas, sino a nuestra organización política, púes es quien detenta la principal posición, dentro de la organización.
Retomo este razonamiento, ya que, al parecer, hay una serie de compañeros que, en su afán por mantener en la palestra pública y política al compañero Hipólito Mejía, en un esfuerzo por rescatar su liderazgo dentro de la organización, se han olvidado que nuestro principal enemigo no es el compañero Miguel Vargas, sino Leonel Fernández y su instrumento de corrupción, el gobierno del PLD.
Todo esto es a propósito de las últimas andanadas de cuestionamientos que han venido realizando una serie de compañeros, altos dirigentes de nuestra organización, seguidores del ex presidente, al Ing. Miguel Vargas Maldonado, a través de los medios de comunicación y mediante correos electrónicos, en los que tratan, de manera despiadada su gestión política y administrativa del partido, básicamente, en lo concerniente al período post-convencional, para la escogencia de los candidatos congresuales y municipales, para las proximas elecciones del 16 de mayo, (como si fuera su peor enemigo), olvidándose que, con ello, debilitan las posibilidades que tenemos de reconquistar el poder político del Estado y que, de manera inequívoca, se refleja en las oportunidades que tenemos de sacar al PLD del palacio nacional en las elecciones del 2012.
II
En este sentido, enfatizo que, los compañeros en cuestión, parecen haber asumido la cultura de la división que ha practicado, históricamente, durante varias décadas, el PLD y Leonel Fernández, (aprendida de su maestro, el Prof.. Juan Bosch, poniendo en funcionamiento la frase de "divide y vencerás"). Para muestra, revisar el comportamiento de Bosch en el PRD y en el PLD, y el de Leonel. En ambos, se ve claramente, como aplastan o aíslan a todos aquellos que se le oponen, llegando al extremo de, no solo, hacerlo al interno de su organización, sino a lo interno de las demás organizaciones políticas (como en el PRSC), corroyendo las bases organizacionales e institucionales en que se sustenta el sistema democrático (los partidos políticos y las instituciones del Estado).
Este tipo de pronunciamiento solo conducen a la escisión, de una organización que, como el PRD, tiene necesidad de detentar el poder político del Estado, debido a que éste es la principal fuente de empleo de nuestro país y a la composición social de nuestra organización, integrada, básicamente, por los sectores más deprimido de la sociedad dominicana. Además de que, solo desde el poder del Estado es posible poner en marcha una serie de planes y programas que beneficien al pueblo dominicano y particularmente, a las masas irredentas del PRD.
En este contexto les planteo que, en la lucha por el poder no se puede atacar en dos frentes, al mismo tiempo (cuando no se tiene las condiciones objetivas suficientes), puesto que la eficacia del ataque se debilita y entonces no se obtienen los resultados positivos, previamente propuesto, ni en un frente ni en el otro. En éste caso, no podrían desplazar del liderazgo que hoy detenta el compañero Miguel, dentro de la organización y en el espectro político nacional (según las encuesta de opinión, a lo interno y a lo externo), mucho menos sacar del palacio nacional a Leonel y su gobierno corrupto, vinculado con los interese más oscuros del país (el narcotrafico y la delincuencia en general). Lo correcto sería, buscar mecanismo de coincidencia, identificar los vínculos de unión, que nos garanticen ser una organización fuerte y capaz de hacer propuestas concretas a la comunidad de electores, que mejoren las condiciones de vida de la sociedad dominicana.
El principal punto común, que nos une (pienso) es detentar el poder político del Estado (como organización política), por lo que, tenemos que luchar unidos, sí realmente creemos que representamos los mejores intereses del pueblo dominicano y particularmente, a las bases de nuestro partido, las cuales, a lo único que aspiran, es a que su partido vuelva al gobierno, pues entienden, que es la única forma de ver realizados sus sueños y aspiraciones (aunque sea parcialmente).
III
Entiendo que, con ésta confrontación pública que sostienen nuestros principales líderes, estamos poniendo en juego, tanto los unos como los otros, la fe y la esperanza que tienen, en estos momentos, el pueblo dominicano y particularmente, los más pobres de la sociedad dominicana (que conste, que en el PRD nos vanagloriamos de contar con la mayoría de los humildes de este país).
En este contexto, quiero hacerles un llamado, a los dirigentes medios y de base de nuestro partido, principalmente, a aquellos que tenemos las posibilidades de acezar a los medios de comunicación, a que reflexionemos sobre lo que estamos diciendo por estos medios, ya que, con algunos de nuestros pronunciamientos, les estamos haciendo el juego a aquellos, que dentro del partido, ganan aunque pierdan en un proceso (o sea ganan como quiera), pues tienen garantizada su seguridad social de por vida, por haber estado en las mejores posiciones del partido y del gobierno. Los únicos que siempre perdemos, somos los dirigentes medios y de base (a veces, aunque ganemos); por lo que, esos pronunciamientos radicaloides, defendiendo candidatos y candidaturas (incluso, extemporáneas, algunas), detractando a otros compañeros, menos aún, cuando se trata de las principales figuras públicas de nuestra organización, como es el caso de los cuestionamientos al presidente del Partido Revolucionario Dominicano, compañero Miguel Vargas, lo cual, a los que más perjudica es a nosotros mismos, pues disminuye las posibilidades de que nuestra institución política, reconquiste el poder, que es lo que nos conviene a todos. (Recuerden que Miguel e Hipólito, son tan amigos, que hasta están vinculados familiarmente). O a caso, en el gobierno de Hipólito, uno de sus principales y más prestigioso ministros, no fue el compañero Miguel Vargas, o MIKE el que resuelve, como lo llamaban.
En tal sentido, esos reenvío de correos electrónicos que hacemos, de pronunciamientos que hacen nuestros más altos dirigentes, en contra de nuestros principales líderes, detractándolos, no lo continuemos haciendo, pues sólo estamos "afilando cuchillos para nuestra garganta", como dice el refrán. Cuestionemos este tipo de pronunciamientos, para que juntos, podamos contribuir a crear conciencia orientar a nuestra militancia. Conciencia de que, tenemos que estar unidos e integrados todos, para poder reconquistar el poder en la contienda electoral del 2012. Concentremos todas nuestras fuerzas y energías en ampliar y consolidar nuestra organización política.