OPINION
Presidente: váyase y regrese en paz
Por RAMON RODRIGUEZ*
Los que hemos entendido que la Política obedece a leyes objetivas y subjetivas, estamos convencidos de que la Simulación, es un concepto de alta categoría, que envuelve ambivalencia, como arte de engañar a nuestros contrarios y obtener objetivos trazados. Ahora bien, la simulación, como mecanismo de engaño, tiene riesgos incalculables para los sistemas políticos, y no voy a insistir mucho en David Easton, porque no estoy en ánimo de "conceptualizar", pero pienso que el Presidente Fernández, le haría un gran servicio a la democracia dominicana, sin en vez de simular, honra su compromiso en lo pactado con Miguel Vargas y sobre todo, con el pueblo dominicano, a través de una constitución, que no le deja más espacios, que irse y volver en paz.
El presidente Fernández sabe perfectamente, que aquí no esta en discusión la soberanía del pueblo dominicano, pues ese mismo SOBERANO, le instruyó soberanamente con casi un 70 % para que la reforma constitucional, se hiciera mediante una constituyente y el Presidente se burló olímpicamente del SOBERANO y lo hizo mediante una revisora. Estoy convencido de que si el presidente sigue tocanco la tecla de la reelección a fondo, pondrá en juego la gobernabilidad y profundizará la crisis de credibilidad que arropa el gobierno morado.
Tiempo y espacio son dos conceptos claves en la política. Mientras el presidente Fernández pierde tiempo en espera de que el pueblo soberano le ayude a incumplir su compromiso. Sus compañeros aspirantes estarán en desventajas, fruto de la indecisión, y a la espera de la jugada maestra que podría emprender el jede del Estado, en busca de un nuevo mandato. Es pronosticable pues, la formación de un gran frente opositor a la reelección, que contará en un momento dado, con miembros prominentes del partido Morado. La actitud de ambición desmedida del presidente Fernández, desde ya comienza a dividir el partido de Bosch y a unificar al de Peña.
Mientras Zbigniew Brzezinski, insiste en acuñar el término de DESPERTAR POLÍTICO GLOBAL, partiendo de su premisa de que vivimos en una sociedad mundial más consciente y activa como resultado de los avances de la tecnología, nuestro presidente, parece entender, que los dominicanos, estamos excluidos de ese despertar. Pues pretender un nuevo mandato con el triste argumento de que el pueblo es soberano: es tomar a sus conciudadanos por tontos.
*Politólogo.
Presidente: váyase y regrese en paz
Por RAMON RODRIGUEZ*
Los que hemos entendido que la Política obedece a leyes objetivas y subjetivas, estamos convencidos de que la Simulación, es un concepto de alta categoría, que envuelve ambivalencia, como arte de engañar a nuestros contrarios y obtener objetivos trazados. Ahora bien, la simulación, como mecanismo de engaño, tiene riesgos incalculables para los sistemas políticos, y no voy a insistir mucho en David Easton, porque no estoy en ánimo de "conceptualizar", pero pienso que el Presidente Fernández, le haría un gran servicio a la democracia dominicana, sin en vez de simular, honra su compromiso en lo pactado con Miguel Vargas y sobre todo, con el pueblo dominicano, a través de una constitución, que no le deja más espacios, que irse y volver en paz.
El presidente Fernández sabe perfectamente, que aquí no esta en discusión la soberanía del pueblo dominicano, pues ese mismo SOBERANO, le instruyó soberanamente con casi un 70 % para que la reforma constitucional, se hiciera mediante una constituyente y el Presidente se burló olímpicamente del SOBERANO y lo hizo mediante una revisora. Estoy convencido de que si el presidente sigue tocanco la tecla de la reelección a fondo, pondrá en juego la gobernabilidad y profundizará la crisis de credibilidad que arropa el gobierno morado.
Tiempo y espacio son dos conceptos claves en la política. Mientras el presidente Fernández pierde tiempo en espera de que el pueblo soberano le ayude a incumplir su compromiso. Sus compañeros aspirantes estarán en desventajas, fruto de la indecisión, y a la espera de la jugada maestra que podría emprender el jede del Estado, en busca de un nuevo mandato. Es pronosticable pues, la formación de un gran frente opositor a la reelección, que contará en un momento dado, con miembros prominentes del partido Morado. La actitud de ambición desmedida del presidente Fernández, desde ya comienza a dividir el partido de Bosch y a unificar al de Peña.
Mientras Zbigniew Brzezinski, insiste en acuñar el término de DESPERTAR POLÍTICO GLOBAL, partiendo de su premisa de que vivimos en una sociedad mundial más consciente y activa como resultado de los avances de la tecnología, nuestro presidente, parece entender, que los dominicanos, estamos excluidos de ese despertar. Pues pretender un nuevo mandato con el triste argumento de que el pueblo es soberano: es tomar a sus conciudadanos por tontos.
*Politólogo.















